Las sustancias anti-reglamentarias, tipo droga, siempre han estado presentes en todas las disciplinas deportivas con objetivo de aumentar la capacidad de esfuerzo de los atletas, poniendo en peligro su salud y hasta propia vida.

Así pues, estos mecanismos de drogadicción han llegado al punto en que incluso futuras promesas son obligadas por sus entrenadores a consumir una serie de medicamentos para poder llegar así de manera fugaz y fulminante a la élite deportiva.
Sin embargo, muchas de estas jóvenes promesas se quedan a medio camino sin siquiera poder triunfar como en un principio sus entrenadores les prometían. Esto llega a producir un importante vacío en sus vidas, creando crisis psicológicas en muchos casos irreversibles.

En este sentido, muchos deportistas no son conscientes de los efectos que tiene el dopaje pero, al igual que ocurre con cualquier otra droga, su efecto a largo plazo puede ser devastador.
Sin embargo, se critica la alta competición debido a los hábitos que algunos deportistas mantienen, pues imagínense lo que sucedería si estos tomaran sustancias para mejorar su rendimiento. ¿Creen el cuerpo humano capaz de aguantar más de 16 días montado en una bicicleta por más de seis horas al día a una velocidad media de 60 kilómetros por hora? Yo, sinceramente, no. No obstante, aunque el cuerpo esté entrenado para ello y por tanto pueda estar equivocado, recordareis la desgraciadamente famosa operación puerto en la que los corredores de mayor consistencia fueron los primeros implicados; Jan Ullrich, Ivan Basso, Francisco Mancebo, etc., ciclistas que pese a ello, siguen siendo grandes candidatos cada vez que se presentan a las citas mas señaladas del calendario. Los equipos más afectados por esta redada fueron la Comunitat Valenciana y el Liberty Seguros, este último hasta el punto de tener que cambiar de patrocinador y de quedarse fuera del tour de Francia 2006.

Aun así, a pesar de este encontronazo, pudimos ver un tour a la antigua usanza donde la diferencia de minutos no era un problema y si en una etapa perdías tiempo en la próxima lo recuperabas. Esto también se debió a la retirada del mejor ciclista que ha habido en el tour de Francia: Lance Amstrong,, una verdadera máquina del pedaleo, aunque también se ha dudado de su honestidad.

Así, desde aquí animo a que se hagan controles a diario, no solo para que la gente disfrute, sino también para que todos los ciclistas cuenten con las mismas oportunidades.

Foto vía google

Ignacio Enríquez