Para empezar, pido disculpas a todos los lectores de “El Cuadrado Mágico”, porque unos problemas personales me han mantenido alejado del blog. Sin embargo, vuelvo con fuerza. La dirección del blog tuvo a bien mandarme a la catedral del fútbol, a San Mamés, para ver in situ el derbi. Y el resultado, todos lo sabéis, un claro y contundente 0-3.
El día transcurrió en familia, con ambas aficiones poteando por las calles de Bilbao, hermanadas, intercambiando cánticos, abrazos y aplausos. Ambiente saludable, de verdadero derbi, lejos de la violencia y los incidentes de años anteriores.
Ya en el campo, nos encontramos con un Osasuna atrevido, claro en su juego y en sus pases. El partido se decantaba fácilmente del lado navarro, con un control absoluto del juego. Sin embargo, los tiros a puerta brillaban por su ausencia. Osasuna se aproximaba con peligro, hasta que Gudari dio con el balón en la red, anulado por el árbitro a expensas de su asistente, de manera injusta, porque era Juanfran quien estaba n situación de fuera de juego posicional, mientras que Soldado se encontraba en situación reglamentaria.
A pesar del error arbitral, Osasuna no se agazapó y siguió dominando el balón, hasta que el propio Soldado fue objeto de un clarísimo penalti que transformó Muñoz ante el regocijo de cuantos osasunistas nos dábamos cita en San Mamés. A partir de entonces todo rodado. Un desconocido equipo bilbaíno no hizo nada por ganar los tres puntos, y Osasuna hizo y deshizo a su antojo.
Nada más volver del descanso, David López dio buena cuenta de Aranzubía desde fuera del área, poniendo tierra de por medio en el marcador. Riau-riau en la grada rojilla, silbidos y peleas en la grada rojiblanca, y José Izquierdo haciendo un roto a la defensa leona y sentenciando con un sensacional golazo propio de los grandes futbolistas.
Con el pitido final y los silbidos de la catedral, la grada rojilla irrumpió con un ¡Atlethic! Que se prolongó más de un minuto. La grada se volvió hacia nosotros aplaudiendo nuestro respetuoso comportamiento durante todo el día, y nuestro apoyo, y se unieron a nuestros gritos olvidando por un momento lo acaecido y hermanándose de nuevo con la afición osasunista. Fue el apunte más bonito.
Noche fantástica en la catedral, el mismo día en que los feligreses bilbaínos perdieron la fe en su equipo y protagonizaron incidentes en el exterior del estadio coincidiendo con la salida de sus jugadores. Dos cargas policiales disolvieron a los presentes.
Mientras, todos los osasunistas de pro desplazados hasta San Mamés, a pesar del excesivo precio de las entradas enviadas desde la capital vizcaína, botaban celebrando los goles y la victoria de su equipo que le permite respirar, que da tranquilidad y vuelve a ilusionar la UEFA.
El dato negativo, la más de una hora que la Ertzaintza nos tuvo retenidos en el interior del estadio esperando no se sabe muy bien qué; pero el ánimo no decayó y la grada retenida no cesó de cantar las típicas canciones que se pueden escuchar domingo tras domingo en El Sadar, grandes clásicos, canciones populares sanfermineras y el nuevo éxito: “nos han dao la una…nos darán las dos…” Habrá que repetir el año que viene.
3 comentarios
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados
« Duelo de incompetentes, Rijkaard contra Capello | Inicio | Resumen y opinión de la trigésima jornada de liga »

lo q viene siendo gozar fue lo q paso el sabado en la catedral. un dia para recordar. muy grandee. ánimo en bilbao q seguro q salis de ahí
goazen osasuna goazen txapeldun
Hola
yo tambien vuelvo a escribir despues de mucho tiempo xD jeje la coctelera tiene muchos problemas :| jeje xD
bueno ojala el osasuna vuelva a tener la campaña de la temporada pasada!
saludillos
bueno en el sudamericano estaba Lula de Brasil, el goleador con 12 tantos, que estoy segura va a ser la proxima estrella del "scratch". Tambien esta Nazarith de Colombia y Salvio de Argentina, que por cierto convirtió un gol PARECIDISIMO al de Maradona en el 86' :P