No teníamos pensado escribir hasta que acabase el periodo de exámenes porque ya sabéis que somos de la opinión de que las cosas para hacerlas mal mejor no se hacen. Sin embargo, un acontecimiento, y en especial una persona, nos ha hecho cambiar de opinión. La persona en cuestión es el señor Jorge Valdano, a quien ayer tres integrantes de este blog tuvimos la ocasión de escuchar y departir breves momentos con él.

Nos desplazamos hasta el patio isabelino del Departamento de Cultura y Turismo para presenciar in situ el acto inaugural de los VII Cursos de Verano de las Universidades de Navarra. El señor don Jorge Valdano fue el elegido para impartir la lección magistral sobre Universidad, Sociedad y Deporte. “El cuadrado mágico” consiguió acreditarse gracias a la pericia de tres de sus integrantes.

Habló de esto y de mucho más, sin embargo, no voy a hacer aquí una crónica de lo ocurrido porque creo que no estoy a la altura de las circunstancias como para describir en pocas palabras y en el poco tiempo del que dispongo, lo expuesto en el día de ayer por el actual Director de la Escuela Universitaria del Real Madrid. Se nota que es un hombre ilustrado y muy leído (incluso ha reconocido que en alguna concentración le llegaron a prohibir leer).

Entonces os preguntaréis, si no vamos a contaros que es lo qué nos dijo, ¿para qué estamos aquí,nosotros perdiendo el tiempo en escribir, y vosotros perdiendo el vuestro en leer? Pues para comentar simplemente la grandeza del protagonista.

Ayer, en la conferencia nos deleitó una vez más con sus palabras, no es un simple periodista, ni sólo un gran entendido del fútbol, sino un auténtico filósofo de este deporte. Tras el abandono de Santiago Segurola dela sección de deportes de “El País” cuesta encontrar a alguien que escriba tan bien como el argentino. Ha conseguido que jovenes como nosotrosla llegada del sabado no sólo por salir de fiesta sino también para ilustrarnos con sucolumna habitual en la contraportada de Marca. De palabra fácil nos demostró que un futbolista también puede ser culto, y en eso es en lo que más me gustaría insistir (es algo típico de los argentinos, ejemplos claros los tenemos en Sorín, Solari…), habló como el mismísimo Eduardo Galiano de la evolución de la relación del fútbol y la sociedad, una relación que empezó siendo de odio y hoy como el mismo dijo es afortunadamente de amor. Para ello se apoyó en intelectuales de la talla de Jorge Luis Borges o Rudyard Kipling. De este último dijo una frase que ilustra a la perfección como era por aquel entonces, en 1880 visto el fútbol en la sociedad. La frase referida a los futbolistas decía así: “Las almas pequeñas que pueden ser saciadas por los embarrados idiotas que lo juega”. Habló también de Sánchez Montalbán y del ya citado Eduardo Galiano, demostrando frase tras frase su cultura.

Continúo comentándonos su relación con el fútbol, y nos habló de aquella mágica final del mundial de 1986 en la que Valdano no sólo marco un gol sino que además, y esto no lo comentó,freno, a petición de Bilardo, a la perfección a otro gran jugador, el alemán Briegel.

Ha robado los aplausos del respetable, y tras su intervención ha tenido a bien cruzar unas palabras con Eduardo, Berraondo y Pedro (integrantes del blog). Le hemos alabado, no os vamos a engañar, y le hemos intentado robar alguna declaración jugosa a colación de los palos que le dio a Benítez hace pocas fechas en la contra de Marca, pero sólo hemos conseguido un “se enfadó mucho conmigo ¿eh?" Nos ha firmado, se ha fotografiado con nosotros y nos ha pedido la dirección del blog, así que a partir de ahora podemos decir que don Jorge Valdano es lector de este blog, y eso, sin duda alguna, nos llena de orgullo y satisfacción. Quién sabe si algún día el más grande de entre los grandes, Jorge Valdano, colaborará con nosotros en esta bitácora. Soñar es gratis. Tiempo al tiempo.

Pablo Berraondo y Eduardo Fernández - Abascal